Control
“…Tengo el espíritu, pero pierdo el sentimiento,el sentimiento, el sentimiento, el sentimiento, el sentimiento…”
(Ian Curtis “Disorder” – Unknown pleasures 1979)
Llama la atención que Control, la película biográfica que sobre Ian Curtis (Joy Division) estrenara Anton Corbijn en el 2007 haya tardado dos años en llegar a nuestros cines. El caso es que me acerqué a verla acompañado de un amigo, coetáneo y admirador de la banda de Manchester, que escribió esta reseña para el mostrador con la que no puedo estar más de acuerdo:
“Muchas de las canciones de Joy Division seducen por la arquitectura de sus ritmos poliédricos, por su intensidad y desnudez, por sus sonidos amargos y misteriosos, que trasportan al oyente a una intranquilidad a veces molesta…Ian Curtis, fue en vida un autor introvertido y sombrío, un poeta fértil que narró el vacío de la generación post-punk, la desesperación sentimental, la impotencia ante un mundo sin respuestas, la belleza de la muerte… Y como en otros muchos casos dotado, tras su desaparición, del halo de los malditos.
Anton Corbijn pretende mostrar, en su película, aquellos escenarios físicos y psíquicos que rodearon la vida de Ian Curtis, desde 1973 hasta su muerte el 18 de Mayo 1980. Días de juventud vividos en espacios y atmósferas intimistas, con la escena de Manchester como telón de fondo.Rodada en blanco y negro, no en balde Corbijn -prestigioso fotógrafo del monograma- declaraba que “… todos mis recuerdos de aquella época y en particular de Ian Curtis son en blanco y negro…”, maneja en ocasiones la cámara como si se tratara de un plano fotográfico fijo, de un retrato carente de movimiento. El guión está escrito por Matt Greenhaigh, basado en la biografía que sobre la vida de Ian Curtis escribió su viuda, Deborah Woodruff (Touching from a distance – Paperback 2005).
Una buena película quizás, en algunos momentos, excesivamente centrada en narrar aspectos de su vida sentimental, y obviando otros más técnicos relacionados con la existencia y evolución del grupo, pero con momentos realmente poderosos y con una banda sonora espléndida, que todo amante de la buena música no debería dejar escapar…
POSTDATAS:
1.: Algún día, esperemos que cercano, alguien contará la historia de Adrian Borland, otro gran “maldito”.
2.: POCH, sigues en nuestro recuerdo!
Peter McManus.”

17/04/2009 a 14:59
Lo de “retrato carente de movimiento” está clavado, la película no está mal, si eres fan del grupo hay un interés evidente en verla, pero adolece de una falta de ritmo importante… Yo también eché en falta que se hablara más del grupo y de la faceta creativa de Curtis…
17/04/2009 a 17:36
Efectivamente, hay partes de la película que se pierden un poco…y, sobre todo, se desaprovecha la oportunidad de hacer mucho más énfasis en la música del grupo; por cierto, todavía no he visto el documental “Joy Division” que tiene muy buena pinta..
17/04/2009 a 17:56
ésto de los realizadores de videos que se hacen directores de cine, no sé yo…
muerte al video musical!!!
samantha morton, de todas formas, muy bien!
lo que ocurre con estas películas es que tu madre, a la hora de la comída, tras haber leído un artículo en “mujer post-moderna” o en “el diario de añorga”, te saca, así, a bote pronto: “oye, te suena un grupo llamado joy division?”…
…¿donde estabas amatxo? ¿donde estabas?…
o me han cambiado de madre, o las paredes de mi habitación de adolescente estaban muy bien aisladas.
un abrazo, rrrob, y gracias por el tutorial.
-i./morning-